La llegada, con niños
La fila de migración es la parte difícil. Entre aterrizar y salir hay de 35 a 50 minutos en un día tranquilo y de 70 a 100 en temporada alta, casi todo de pie.
- Revisa la fila de migración por terminal antes incluso de aterrizar, si alguien los va a recoger. Está en la portada.
- Snacks y agua en el equipaje de mano, no en la maleta que va en la banda.
- Las carriolas se devuelven en la puerta del avión en la mayoría de aerolíneas — pregúntalo al abordar, porque en algunas van a la banda de equipaje, y eso lo cambia todo en la fila.
- Cada niño necesita su propio pasaporte, incluidos los bebés. Documentos de entrada.
Instalaciones
Cambiadores
En los baños de las terminales, del lado público y del lado aire.
Comida
Casi toda del lado aire. De madrugada y de noche la oferta se adelgaza: trae
algo.
Un lugar tranquilo
Un pase de sala compra espacio lejos del bullicio, que en un retraso largo vale
más que la comida. Cuánto cuesta.
Wi-Fi
Gratis y sin límite. Descarga lo que van a ver antes de volar en vez de
depender de él.
Llegar al hotel
La única parte del viaje donde la elección de verdad importa con niños pequeños.
- Las sillas para niño no vienen de serie en los taxis ni automáticamente en un traslado. Si la necesitas, pídela al reservar.
- El traslado privado se cobra por vehículo, así que una familia de cinco paga una vez. Además evita la fila del mostrador con niños cansados.
- El autobús ADO se cobra por persona, lo que lo vuelve la opción cara para una familia, y te deja en una central en vez del hotel.
El vuelo de regreso
- Salgan antes de lo que creen. Documentar con niños y maletas tarda más, y el filtro también.
- La regla de líquidos aplica a papilla y leche, pero hay excepciones para bebés: decláralas en el filtro en vez de esconderlas en la maleta.
- Las quemaduras de sol y el calor son lo que más suele arruinar el día de regreso. La terminal tiene aire; la fila de afuera no.